Apoyo

¿Cómo funciona la Ley 8/2021 sobre medidas de apoyo a personas con discapacidad?


INTRODUCCIÓN

En junio de 2021, se promulgó la Ley 8/2021, de 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica, una legislación que buscaba reformar la forma en la que se procedía a dotar de “ayuda” a las personas con discapacidad, consistente en incapacitarla y proponer, en la mayoría de los casos, a un tutor que decida sobre todos los aspectos de su vida, o, en algunas ocasiones, atendiendo a las circunstancias y ponderando las necesidades, un curador.

En su momento, en nuestro blog de Solutia Abogados, os explicamos en qué consistía la reforma y cómo cambiaría el panorama (pincha aquí si quieres leer la entrada). Los cambios eran sustanciales y prometían dotar de igualdad a las personas con discapacidad, eliminando de plano el concepto de INCAPACIDAD y la incapacitación.

FUNCIONAMIENTO DE LA LEY 8/2021 HASTA LA ACTUALIDAD

En resumen, la implantación de la Ley 8/2021 ha sido muy deficiente, lo que ha resultado en una falta de protección y apoyo para las personas con diversidad funcional y, en consecuencia, a sus familiares.

En muchos casos, ha resultado ser peor de lo prometido. Hablamos desde la experiencia, la práctica y el día a día en la calle y los Juzgados.

Si antes se procedía directamente a incapacitar a una persona, ahora directamente se la desampara alegando la existencia de una guarda de hecho que de poco o nada sirve en el día a día frente a distintos organismos, instituciones o administraciones.

El duro análisis que se hace lo es de su funcionamiento, no de la ley en sí, si no de la aplicación que algunos operadores jurídicos vienen haciendo de ella, refiriéndonos a ellos porque no son pocos los abogados que presentamos solicitudes de medidas de apoyo solicitando una curatela representativa y se nos dice desde el inicio que la misma va a ser desestimada por la previa existencia de una guarda de hecho y tenemos que pelear en instancias superiores para que se reconozca.

Solicitudes donde el abogado especialista en medidas de apoyo, ha detallado concienzudamente cada actividad para la que la persona con discapacidad necesita soporte, instando a que se nombre curador representativo a la persona que mejor lo pueda hacer.

PROBLEMAS QUE SUPONE LA INTERPRETACIÓN ACTUAL Y SU APLICACIÓN

Si la mayoría de las solicitudes se desestiman, alegando la existencia de un guardador de hecho (persona que viene cuidando al discapaz desde hace tiempo), mantenemos el fallo principal de la anterior regulación: el automatismo, la falta de ponderación y atención a las circunstancias concretas de la persona.

Una aplicación inflexible de esta norma invalida su razón de ser: la igualdad.

Igualdad no entendida como concebir que todos tienen ya un guardador de hecho y nada más hay que hacer.

La persona entendida como guardadora de hecho va a encontrar y encuentra problemas a la hora de realizar las actividades cotidianas necesarias en beneficio de la persona discapacitada. Ante un banco o la administración va a ser habitual que le pidan justificar su posición de guardador de hecho mediante algún documento que le legitime. Y en cierta medida, no les falta razón, ¿quién me asegura que esta persona es el guardador de hecho y no se está haciendo pasar por el discapacitado pudiendo ocasionar un perjuicio a este? La figura de guardador de hecho está muy bien para determinadas situaciones, y volvemos a lo mismo, hay que atender a las circunstancias.

Si la persona tiene muy alteradas sus capacidades volitivas y cognitivas, ¿no procedería una curatela representativa? Ya que esa persona está a merced por completo de alguien que le ayude. Hablando de forma cruda, la persona afectada no siente ni padece que se le coarta su libertad de actuar a causa de su terrible enfermedad.

Día a día, nos encontramos con guardadores de hecho que no hacen más que encontrarse obstáculos a la hora de ayudar a la persona que quieren y ven sufrir, ¿esto estamos consiguiendo? ¿Ahogar a la persona que cuida? ¿acaso los cuidadores no son objeto de cuidado? Son personas que sufren el día a día de la enfermedad que padecen sus seres queridos, de la soledad que comporta, y nosotros, por desconocimiento, desgana, interpretación arbitraria, solo conseguimos poner más obstáculos en su actividad diaria.

Por favor, revisemos las decisiones, atendamos a las circunstancias concretas, hay familias que pasan verdaderas calamidades, buscan apoyo judicial y se dan de bruces.

FUTURO DE LA APLICACIÓN DE LAS MEDIDAS DE APOYOApoyo

Es crucial comprender que la ley debería ser una herramienta que promueva la igualdad y el acceso a los derechos para todos.

Si queremos construir una sociedad inclusiva y equitativa, es fundamental que la implementación de las leyes se realice de manera efectiva y justa. Esperamos que las voces de las personas con discapacidad y de los defensores de sus derechos sean escuchadas.

La sentencia del Tribunal Supremo 4129/2023 de 20 de octubre expresa con claridad la necesidad de no hacer una interpretación rígida y adaptarse a las circunstancias de cada persona:

Si interpretáramos de forma rígida la norma (último párrafo del art. 255 CC), descontextualizada, negaríamos siempre la constitución de una curatela si en la práctica existe una guarda de hecho; lo que se traduciría en que al revisar las tutelas anteriores, se transformaran de forma automática todas ellas en guardas de hecho. Esta aplicación rígida y automática de la norma es tan perniciosa como lo fue en el pasado la aplicación de la incapacitación a toda persona que padeciera una enfermedad o deficiencia, de carácter físico o psíquico, que le impidiera gobernarse por sí mismo, al margen de si, de acuerdo con su concreta situación, era preciso hacerlo.

En situaciones como la que es objeto de enjuiciamiento y en algunas otras de revisión de tutelas, hay que evitar esta aplicación autómata de la ley. Es necesario atender a las circunstancias concretas, para advertir si está justificada la constitución de la curatela (y en otro contexto de revisión de tutelas anteriores, la sustitución por una curatela) en vez de la guarda de hecho.

Al respecto, es muy significativo que quien ejerce la guarda de hecho ponga de manifiesto su insuficiencia y la conveniencia de la curatela, no en vano es quien de hecho presta los apoyos. Máxime cuando esta persona forma parte del núcleo familiar más íntimo, en nuestro caso la esposa con la que convive.

La interpretación de la norma no debe dar lugar a situaciones contraproducentes para la persona que precisa de unos apoyos como consecuencia de una discapacidad y cuyos intereses pretende tutelar la norma. A la postre, deben adoptarse las medidas más idóneas para esa persona. Se da la circunstancia de que esta persona, por su situación, no manifiesta voluntad, deseo o preferencia que no sea seguir conviviendo con su esposa. Lo esencial es la prestación del apoyo que precisa y a cargo de quien es más idóneo que le asista y represente, sin que su provisión judicial tenga una connotación negativa, como tampoco la tienen la provisión voluntaria de apoyos o la propia guarda de hecho.

De tal forma que, del mismo modo que no es necesario constituir una curatela cuando los apoyos que precisa esa persona están cubiertos satisfactoriamente por una guarda de hecho, nada impide que, aun existiendo hasta ahora una guarda de hecho, pueda constituirse una curatela, si las circunstancias del caso muestran más conveniente prestar mejor ese apoyo.”

Sin embargo, no podemos conformarnos solo con esta sentencia. Es crucial que las autoridades competentes continúen en esta línea, que se respete el espíritu de la ley y que de verdad suponga igualdad y ayuda, no un obstáculo más.

La sentencia del Tribunal Supremo nos recuerda que debemos avanzar hacia una sociedad inclusiva y respetuosa con los derechos de las personas discapacitadas, y ello pasa por atender a las circunstancias concretas y ponderar las necesidades de los solicitantes.

CONCLUSIÓN

Aún queda un largo camino por recorrer, pero esperamos que se empiece a seguir la línea marcada por el Tribunal Supremo y se dé un respiro a aquellas familias que lo están pasando verdaderamente mal. Nosotros desde Solutia Abogados defenderemos esta tesis en los Juzgados para que nuestros clientes puedan dedicarse a lo importante, cuidar a sus familiares y a ellos mismos.

Pero si después de leerlo aún te quedan dudas, ¡Llámanos al 951480973!

En este blog se ofrece una visión general y orientativa de los asuntos que son tratados, no constituyendo el mismo asesoramiento jurídico. Declinamos cualquier responsabilidad sobre decisiones que puedan adoptarse basadas exclusivamente en su contenido. Para realizar un estudio de su asunto, póngase en contacto con nosotros a través del formulario de contacto.

Publicado por Solutia Admin